Archivo del blog

miércoles, 3 de octubre de 2012

CAFÉS FILOSÓFICOS EN EL AULA


CAFÉ FILOSÓFICO SOBRE LA DEMOCRACIA

            A diferencia de las otras sesiones, esta vez se propuso organizar un Café Filosófico de Aula, en el que las alumnas y los alumnos de 2º de Bachiller podrían tomar un primer acercamiento a este tipo de actividades. Ciertamente, algun@s ya conocían esta práctica, ya que habían asistido anteriormente a alguna de las sesiones organizadas por la tarde.
            El tema acordado para este día era “La Democracia”; y la clase elegida para tratarlo, un 2º de Bachiller repleto de alumn@s con múltiples ideas pero poco dad@s, sin embargo, a la charlatanería. Realmente se podría valorar esta cualidad de la discreción como algo negativo en vistas a la actividad que se pretendía llevar a cabo. No obstante, resultó interesante el carácter que tomó la tertulia, ya que todas y cada una de las intervenciones mostraron reflexiones interesantísimas por parte de tod@s los participantes.
Para comenzar, se preguntó a algun@s alumn@s, escogid@s al azar, por una definición apropiada para el concepto de Democracia, aunque no resultó fácil en un principio dar con la definición adecuada, ya que intervención tras intervención se iban añadiendo más y más aclaraciones que englobaba el concepto. Por ello, recurrí a algo que suele ser de gran ayuda en la mayoría de los Cafés: el diccionario de la RAE. De este modo, se evita el desbordamiento del tema y la división del mismo en múltiples ramas. Así, partimos de la democracia como “el sistema de gobierno que respeta una serie de normas aceptadas por la comunidad”. Una vez que supimos a qué llamamos Democracia, surgió la primera pregunta “comprometedora”: “¿Vivimos en Democracia?” Las opiniones estaban divididas, ya que para algun@s era evidente que sí; no obstante, otr@s no concebían un sistema democrático el de un país en el cual los partidos elegidos no actúan de acuerdo a sus propuestas, el sistema político formal no controla otros sistemas como la economía, la ley electoral no representa el voto real, etc. Según iban surgiendo argumentos que intentaban justificar la ausencia de Democracia según la definición del diccionario, más componentes del Café iban sumándose a esta posición. ¿Cuál resultaría, entonces, el modelo ideal de Democracia? Los Cafés Filosóficos a veces nos pueden llevar a este punto, al de construir entre tod@s l@s componentes una situación utópica que agradara al grupo entero. Para ello, decidimos analizar los diferentes tipos de Democracia: directa, representativa (o indirecta) y participativa.  Tras varias intervenciones, algún que otro debate y diversas propuestas, echamos mano de algunos filósofos que nos ayudaran a aclarar, en un recorrido por la historia, el concepto de Soberanía. Así, analizamos detenidamente, y en base a la situación actual de que veníamos hablando, algunos fragmentos de Hobbes, Locke o Rousseau. Sea un ejemplo:
“No es bueno que quien hace las leyes las ejecute, ni que el cuerpo del pueblo aparte su atención de los puntos de vista generales para fijarla en los objetos particulares. No hay nada más peligroso que la influencia de los intereses privados en los asuntos públicos; y el abuso de las leyes por el gobierno es un mal menor que la corrupción del legislador, consecuencia inevitable de que prevalezcan puntos de vista particulares. Cuando así acontece, alterado el Estado en su sustancia, se hace imposible toda reforma. Un pueblo que no abusase nunca del gobierno, no abusaría tampoco de la independencia; un pueblo que siempre gobernase bien, no tendría necesidad de ser gobernado.”[1]
Este fragmento sirvió de excusa para tratar la Democracia en relación con la Monarquía, la República o incluso una posible Anarquía. Resultó además divertido apreciar las diferencias entre la época de Rousseau y nuestros días, ya que se apreciaba en él cierto radicalismo que ahora no concebiríamos gracias a los cambios sociales que se han ido generando.
Me gustaría concluir esta primera parte del Café Filosófico de aula con una comparación que introduzca ya de paso la segunda parte. Y es la diferencia entre esta clase de 2º de Bachiller y la otra, con la que se llevó a cabo el Café sobre “la sexualidad”. Resulta interesante apreciar cómo el primero era un grupo más bien reservado, tendente a la reflexión y al que al principio costaba hacer hablar, pero compuesto por personas que tenían mucho que decir desde el momento que comenzaron la tertulia. Algun@s dicen más con menos palabras; otros dicen menos pero de manera más detallada, precisando y explicando cada fragmento de pensamiento, y éste fue el caso que se dio en el Café Filosófico sobre “La Sexualidad”…

CAFÉ FILOSÓFICO SOBRE LA SEXUALIDAD
A diferencia de la Democracia, la sexualidad comprende una variedad de significados totalmente dispares unos de otros según hagamos referencia a su relación con el cuerpo, la cultura o las relaciones, entre otros. Para comenzar, y de nuevo con ayuda del diccionario de la R.A.E, se plantearon dos definiciones:
-          Conjunto de condiciones anatómicas y fisiológicas que caracterizan a cada sexo
-          Apetito sexual, propensión al placer carnal
Tras preguntar a las alumnas y los alumnos si estaban de acuerdo con las mismas, de nuevo surgieron características añadidas, ausentes en la definición de la Real Academia. Sin ir más lejos, la propia Organización Mundial de la Salud había planteado una definición mucho más extensa, la cual se dividió en partes con el fin de profundizar hasta lo más hondo en el concepto de “sexualidad”.  A continuación, estableceré la separación de las partes en la correspondiente definición introduciendo así las preguntas surgidas en el Café y las respuestas dadas por los alumnos.
Sexualidad: “Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida…
-          ¿cuándo somos conscientes de ella?
-          ¿existe discriminación en cuanto al género?
-          ¿es algo íntimo o público?
En este punto del diálogo se trataron las diferencias entre la amistad y el amor, el cariño y la atracción. Al parecer, desarrollamos la conciencia de la sexualidad cuando nuestros impulsos hacia la otra persona van más allá del conformismo de mirarla, sonreírle o hablar con ella. Se habló también de la discriminación, pero más que en cuanto al género, en cuanto a las generaciones, ya que muchas veces intenta imponerse como un tabú cuando realmente los prejuicios deberían haber quedado atrás hace tiempo. Me explico, más que la diferencia entre hombres y mujeres, se trató la diferencia entre homosexualidad y heterosexualidad; y se planteó una cuestión realmente interesante, digna de regresar en forma de pregunta a otro café filosófico: ¿nos enamoramos del hombre, de la mujer o de la persona? La intimidad se vive de modo diferente a lo público, estableciendo la diferencia entre lo que queremos mostrar y lo que realmente se muestra interiormente a uno mismo.
Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual
-          ¿Cómo se expresa la sexualidad?
-          ¿Intentamos ocultarla?
A estas alturas del diálogo, el ambiente de la clase era distendido y cada vez había más manos levantadas para pedir el turno de palabra, por lo que cada uno de los miembros fue dando una respuesta a dichas preguntas. Entre esas respuestas  podía concluirse que hemos avanzado mucho en la expresión sexual. A pesar de ello, la educación juega un papel importante, e influye mucho en la manera de manifestar libremente la sexualidad. No obstante, aún había que aclarar la frontera entre la vinculación afectiva, el sexo desarrollado y el erotismo ya que, según se trató en el Café, los gestos y modos de actuar eran diferentes según qué tipo de sexualidad se persiguiera. Leímos, por tanto, la última parte de la definición, sin duda esclarecedora.
… Se vive y expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.
Después de introducir el tema de la sexualidad en líneas generales a través de las aportaciones de los alumnos y las alumnas, se disgregó, analizó y discutió la definición de “sexualidad” elaborada por la OMS, más amplia que la de la R.A.E. El grupo que constituía el Café se veía ya capacitado para indagar en las características más concretas del concepto “sexualidad”, pudiendo establecer finalmente la diferenciación entre vinculación afectiva, erotismo y sexo desarrollado.
Los últimos diez (o quizá quince) minutos del Café los dedicamos a ordenar ideas mediante un esquema elaborado por los componentes del Café. Yo simplemente me limité a escribir sus conclusiones, que fueron las siguientes:
Caracterísitcas de la sexualidad:
- Erotismo: capacidad de sentir placer a través del deseo yla excitación sexual
- Vinculación afectiva: capacidad de establecer relaciones significativas con otras personas
- Sexo desarrollado: hay que diferenciar entre el sexo genético y el físico. Es de suma importancia en       la construcción de la identidad.
Vinculación afectiva: capacidad de desarrollar relaciones  significativas con otras personas
Y finalmente, para concluir el Café, descubrimos que combinando todas estas características de la sexualidad, tiene lugar la orientación sexual. Por cierto, ¿por qué no llevar también este tema a un Café?
Muchas gracias y os animo a que continuéis participando en este tipo de actividades, ya que no sólo nos enriquecen intelectualmente, sino que el hecho de comunicarnos nos enriquece como personas…


[1] Juan Jacobo ROUSSEAU. Contrato Social. México: Espasa Calpe. 1992. pp. 93-94